Me regala el coraje día a día su pasado inolvidable
Su aliento me entibia el alma cuando el "frío" cala los huesos
Ante innumerables vallas, su amor solo sabe de excesos.
Pero algo ha cambiado,
mientras sueño hiervo en ira
a tu silueta le enseño mis dientes,
a tu cobardía le grito mil veces,
a tu psicosis la llevo a cuestas,
a tu recuerdo le lanzo las piedras,
piedras, que me pesan,
duele acarrearlas,
por agradecer tu fatídico desenlace.
Duele hasta las tripas
darse cuenta
que ya no eres bienvenido.
Todo cambia, es una etapa más, mañana quién sabe...


