Recién casados, recién nacidos,
los destinos no son aburridos,
son acontecimientos comprimidos,
esperando ávidamente a ser vividos.
La vida se transforma con ímpetu,
inquietándose tu indómito espíritu,
pero vos sigues estando in situ,
esperando al anhelado menu.
Cambia la página el viento,
al escritor no le falta talento,
sin tener fecha de vencimiento,
EL actúa sin arrepentimiento.
Tú podrías en un instante,
luchar contra lo amedrentante,
deslumbrarte ante lo fascinante,
o charlar muerto con el Dante.
No hay comentarios:
Publicar un comentario