Perdidos estamos querido,
cuando la inocencia naufraga
en el mar de nuestras más ocultas
perversiones, no me malentiendan,
no es depravación...
Es hastiarse de estar enamorado,
discrepar en gustos y aromas,
intercambiar fantasías y
hacerlas realidad entre dos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario