Providencia, noche santiaguina,
un cigarrillo en el balcón,
la estela del clavo mortal
se mezcla con mis ideas
que fluyen del tintero
hacia el smog de la ciudad.
Maravillosa es la marcha
de los grandes árboles
entre los faroles de Manuel Montt.
Estos me matan, sí,
porque sólo puedo recordar
lo que me hace adicta a ti,
la nicotina en tus labios.
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