Regresa androinterés

La maniática misandria que me hostiga últimamente,
no podría definirla más que aversión al sexo opuesto, 
NO ES ODIO ni resentimiento (que podría tenerlo).

Es que ya nadie es interesante.
Guapos insípidos, honestofanáticos, 
a-viciosos, sexópatas predecibles.

Si lúcida me mantengo, ellos llanos se mantienen.


No hay comentarios:

Publicar un comentario